domingo, 5 de julio de 2009

UN TIPO TE APUNTA A LA SIEN... (Ejemplo 4)

Un tipo te apunta a la sien con una pistola y te obliga a elegir el apodo por el que serás reconocido el resto de tu vida. No parece complicado, ¿verdad? ¿A quién no le gustaría elegir su propio apodo? Si lo eligen aquellos que te rodean, buscarán hacerte daño. El Gordo, El Chato, El Mongo. Ahora tienes la oportunidad de atarte para siempre al apodo que desees. Pero hazlo antes de diez segundos o el tipo que apunta a tu sien presionará el gatillo. Recuerda, sólo diez segundos.
Dedicas los cinco primeros a reflexionar sobre lo pátetico que resulta elegir tu propio apodo. Vas a revelar cómo quieres que te perciban los demás. Llamadme El Tigre, Conan, El Toro, Tiburón. Llegarás a la conclusión de que un apodo así no tiene ningún mérito si te lo cuelgas tu mismo. Demasiado triste. Te quedan cinco segundos.
Imaginas tu nuevo apodo pronunciado en distintos contextos y por distintas personas. Ey, ¿sabéis si va a venir El Pruna? / Sí, he quedado con Pacheco. / Te mueres de la risa con El Nutria. / ¿Qué Silvia? ¿La que sale con El Lonchas?
No es tan fácil como parecía. La oportunidad se convierte en un mal trago que puede acabar matándote. Elige cualquier cosa. El Pollo, Juanito El Nazi, Dostoievski.
Te quedan dos segundos.

martes, 30 de junio de 2009

JACKO

En un claro del bosque, sobre un lecho de flores y palmera trenzada, el cadáver de Michael Jackson reposa con las manos cruzadas encima del pecho. Viste un elegante uniforme de color rojo que le da el aspecto de un antiguo mozo de hotel. Una corona de espinas rodea su cabeza calva y blanca como el yeso. Su piel es papel de fumar, su expresión es la de un alien recibiendo el flash de una cámara en pleno rostro. Una mariposa con las alas azules revolotea sobre el cuerpo de Michael. Dos bambis pastan a escasos metros del altar. Un ángel luminoso desciende desde los cielos acompañado por un chimpancé. El ángel rebana el cuello del animal y esparce la sangre sobre Jacko. El cantante abre la boca para dejar escapar el alma. El olor dulzón de la sangre atrae a legiones de moscas.

jueves, 25 de junio de 2009

FLUIDOS

¿Dónde he escuchado esta historia? Un bebé de apenas dos meses con la nariz taponada de mocos. Un bebé que berrea y emite sonidos infrahumanos porque tiene las vías respiratorias prácticamente desabilitadas. La madre le limpia la nariz con un pañuelo, canta una nana, da golpecitos en su espalda... pero el bebé no dejar de llorar. Entonces el niño se pone azul. Abre la boca y no emite ningún sonido. No es posible que un simple resfriado vaya a acabar con la vida de un bebé. El caso es que la madre –repito, la historia no es mía, sólo la escuché casualmente– la madre, empujada por quién sabe qué primario instinto maternal fruto de miles de años de evolución, coloca sus labios en las fosas nasales de su retoño y succiona toda la mucosidad para después escupirla en el suelo. Sorbe los mocos del niño como quien chupa la cabeza de una gamba y extrae así los fluidos que anegaban las vías respiratorias. Algo así como un boca a boca muy retorcido y muy dramático y tan excesivamente repugnante que trasciende las fronteras de la relación madre-hijo. Y no recuerdo dónde cojones he escuchado esta historia.

domingo, 21 de junio de 2009

EN UNA NOCHE SIN LUNA

Una pareja de adolescentes neo-góticos se ha colado de madrugada en el interior de un popular cementerio madrileño. Han burlado la escasa vigilancia del camposanto y ahora se toman fotos con una cámara digital. La chica ensaya un repertorio de expresiones apenadas mientras abraza una enorme cruz; el chico se apoya en un mausoleo y mira al cielo con los puños apretados. Se besan entre los cipreses. Se autoretratan. Es una noche sin luna. La única fuente de iluminación proviene del ocasional flash de la cámara.
De pronto, una silueta arrodillada frente a una tumba.
Los jóvenes se asustan. No cabe duda, hay una silueta que se mueve y solloza y que sostiene una vela entre sus manos. Armados de valor, los dos adolescentes neo-góticos se acercan al extraño. Ahora podemos verle la cara. Se trata del actor español Francis Lorenzo. Su rostro es un caldero de lágrimas, sus labios tiemblan de puro dolor. Alarga la mano derecha para acariciar el mármol de la tumba frente a la que llora.
-Es una tragedia, chicos –susurra.
Disimuladamente, la chica neo-gótica da un tirón a la manga de la camisa de su novio. El chico interpreta acertadamente el tirón como una sugerencia para que se marchen de allí lo antes posible y sin hacer preguntas.

sábado, 20 de junio de 2009

VARIACIÓN DEL EJEMPLO ANTERIOR o UN TIPO TE APUNTA A LA SIEN... (Ejemplo 3B)

Un tipo te apunta a la sien con una pistola que posee un tambor de ochenta balas. Solo uno de los ochenta orificios contiene un proyectil. El tipo va a disparar; tienes una posibilidad entre ochenta de morir. Pero antes de hacerlo, te propone algo. Puedes retirarte del juego si pagas una penalización. Esa penalización consiste en lo siguiente: Durante todo un año, los miembros del grupo vocal "El Consorcio" pasarán la noche en tu habitación. No van a dormir en tu cama, sólo estarán sentados en unas sillas de mimbre mientras tú duermes. No hablarán entre ellos, van a tratar de no molestarte. Escucharás algún carraspeo ocasional, algún bostezo de aburrimiento. Lo único que inquietará tu sueño es su presencia (la luz está apagada, pero puedes escuchar el roce de un pantalón cuando uno de ellos recompone su postura). Recuerda, 365 noches compartiendo habitación con "El consorcio" o bien la posibilidad (1 entre 80) de morir sin dolor.
Elige con toda la seriedad del mundo.